miércoles, 14 de marzo de 2007

El maravilloso pueblo paceño


De cuando en cuando… cada tres o cuatro años y cuando las papas queman, los tanques del ejército boliviano dejan sus guaridas militares para bloquear las calles de El Alto, el centro paceño y la carretera que une a ambas ciudades.

Salen para demostrar a los habitantes de la sede de Gobierno quién es el guardián de la seguridad nacional.

Los soldados, parapetados en los cruces peatonales, escondidos a la vuelta de la esquina o marchando en fila india, se muestran como seres invencibles, GI Joes de la nación boliviana en lucha permanente por la democracia.

Su enemigo es el pueblo. El pueblo que no tiene miedo, que está dispuesto a enfrentarse, el pueblo que sabe que, militares o civiles, todos en esta ciudad apellidamos Huanca, o Quispe, o Mamani, o Paco, Calisaya, Huarachi, Charca. Somos todos hermanos, primos, hijos, padres... y a la vez bastardos.

Que maravilla

En Bolivia se ha repetido hasta el infinito la imagen del héroe sin rostro que detiene el paso del tanque. Lo único que falta es que CNN lo filme para que esa imagen recorra el mundo.

Esta vez, la última, fue una chola anónima, de pollera color bordó y mantilla celeste. Con una mano sostenía su sombrero. Con la otra alzaba hacia el cielo una Biblia. De su boca salían oraciones a la Pachamama, al Inti, a Dios y a Jesucristo. Palabras mezcladas entre el quechua y el español. Esta mujer es todo corazón. Llora porque no quiere más asesinatos, pero está dispuesta a dar la vida en la lucha.

Gracias, Dios, por darme esta imagen para apreciar. Gracias por darme la oportunidad de reconocer a los verdaderos héroes de la bolivianidad.

Desde mi cómoda trinchera periodística, estoy seguro que mis agallas no dan para tanto. Yo tengo mucho por perder… a la chola anónima sólo le queda su dignidad.

2 comentarios:

flaca dijo...

Querido Pepe,

Tus letras siempre han sido buenas, inclusive desde que supiste lo que eran las letras!!
Siempre es bueno leer algo con sentido en esta "primavera con una esquina rota"(M.B) por la que estamos atravesando.

J. dijo...

Gracias, gracias flaca... y tenés razón... vos y alexandra fueron de las primeras personas a las que me animé a mostrar mis escritos en el colegio... recuerdo eso...
"Primavera con esquinas rotas"... estoy seguro que hace poco escuché eso y creo que vos lo dijiste... ¿de dónde es? Y sí, es una primavera con esquinas rotas... pero tendremos que encontrar el cemento para rellenarla o en otro caso, cambiarnos de esquina